Por tanto, tras haber identificado de forma un tanto peregrina al podcasting como nueva herramienta de comunicación y expresión, y con el potencial que hoy día supone llevar la tecnología necesaria para reproducir mp3 en el bolsillo (lo hace cualquier nuevo terminal de telefonía móvil que se compre), intenté un segundo modelo para el desarrollo de dicha actividad:
Continuando con el agarrotamiento para ser yo quien, a pecho descubierto, se propusiera recorrer en solitario “la última milla” con el usuario/oyente, pensé en posicionarme como un eslabón dentro de la cadena de valor de un tercero, y para el que tuviera sentido ofrecer el podcasting como un servicio añadido a su público y clientes.
Entonces, ¿a qué partner podría estimular el poder ofrecer a su usuario esta propuesta de audio a la carta, y que al mismo tiempo pudiera integrarse dentro del core business de su propia actividad?